25 AÑOS DESPUÉS…

1

AJEDRÉZ POLÍTICO

25 AÑOS DESPUÉS…

*LA NOCHE DE ABRIL DE 1994, CUANDO EL LAMADO OTRO ABURTO LLEGA A MI CASA

*ERA JORGE ANTONIO SÁNCHEZ ORTEGA, PARA AlGUNOS, PARTÍCIPE EN EL MAGNICIDIO DE COLOSIO

Por: SERGIO ANZURES-CHAVARÍN

Eran alrededor de las 12:30 de una noche de abril de 1994; tocaron a la puerta de la humilde vivienda en la que vivía con mi hijo Cristian y su mamá, que estaba embarazada de mi primer niña Melissa. Escuché la voz de un amigo y abrí la puerta; quedé sorprendido al ver a su acompañante, era Jorge Antonio Sánchez Ortega.
Ambos entraron y me dijo mi amigo: “Aquí te lo traigo”, refiriéndose a Sánchez Ortega, a quien analistas, especialistas y medios de comunicación lo señalaron en ese tiempo y todavía, 25 años después, como «el otro Mario Aburto», asesino confeso del candidato del PRI a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio.
—“¿Qué pasó «Ojitos», cómo estás?”, me preguntó Jorge Antonio Sánchez Ortega. Mi respuesta fue:
“¿Qué onda? Eres famoso; aparece tu foto en todos los periódicos -en ese tiempo no había internet ni redes sociales-, te ponen como el segundo Mario Aburto, yo pensé que estabas detenido, o andabas huyendo”.
En ese tiempo yo trabajaba para EL MEXICANO. No me publicaban casi nada de la información que día a día se revelaba del caso Colosio, asesinado la tarde del 24 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, lo que marcó por siempre a nuestra ciudad de Tijuana.
Yo andaba pegado a Aurelio Garibay, un excelente reportero y corresponsal en ese tiempo de La JORNADA, mi amigo, quien seguía de cerca el caso Colosio.
Esa noche de abril de 1994, cuando fue a mi casa, ubicada en la avenida Constitución, de la Zona Centro, Jorge Antonio Sánchez Ortega me contestó:
—“No mi «Ojitos», nada que ver, me interrogaron pero hasta ahí, yo sigo trabajando en apoyo a los investigadores del asesinato del candidato Colosio”.
Vestido de negro, el agente del CISEN de la Secretaría de Gobernación que se dedicaba en Tijuana a “orejear” (conseguir información de lo que sucedía en el municipio, sobre todo política), estuvo menos de 10 minutos en la casa, donde dijo que ya lo habían comisionado en Culiacán, Sinaloa.
—“Yo sólo estaba haciendo mi trabajo en Lomas Taurinas, cuando escuché los disparos que parecían pedradas. Me acerqué a ver qué pasaba, cuando me di cuenta de lo ocurrido traté de ayudar como muchos lo hicieron al ver al candidato herido”, aseguró Sánchez Ortega.
Se despidió de mi. Sólo agregó: “Hoy a las 11 de la mañana voy a estar en Lomas Taurinas, con los agentes de la PGR que investigan el asesinato de licenciado Colosio (Luis Donaldo); voy a estar en la esquina de una tienda, diles a dos o tres reporteros compas tuyos para que me entrevisten”.
Mi amigo me dijo: “¿Ya ves? Te lo traje ‘Ojitos’”; también se despidió y se fueron.
La mañana de ese día, Aurelio, su hijo Atahualpa, su hermano Lorenzo Garibay, otro reportero y yo, entrevistamos a Jorge Antonio Sánchez Ortega en Lomas Taurinas. Desde esa fecha jamás he vuelto a verlo.
Fue hace 25 años. Sólo supe que actualmente Sánchez Ortega está a punto de jubilarse. En el CISEN era presentado como ejemplo a los nuevos agentes del riesgo que deben correr para cumplir con sus asignaciones.
Los jóvenes se preguntarán: ¿de qué escribo? Les comento que éste 24 de marzo se cumple el 25 aniversario del magnicidio del candidato del PRI a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, en Lomas Taurinas de Tijuana.
Un asesino confeso: Mario Aburto; muchos sospechosos en aquel momento, uno de ellos fue Jorge Antonio Sánchez Ortega.
Estoy seguro que periodistas locales, quienes siguieron de cerca las investigaciones del caso Colosio en Tijuana en 1994, tienen muchas, interesantes y trascendentales anécdotas y revelaciones que contar.
Debemos recordar que algunos compañeros periodistas de Tijuana ganaron premios nacionales e internacionales.
Del caso Colosio seguirán escribiéndose y revelándose muchas cosas, pero la duda de quién o quiénes lo mandaron a asesinar es la misma de hace 25 años.
Mostramos dos fotografías inéditas de Jorge Antonio Sánchez Ortega; cuando era funcionario estatal en el CREA; una de 1985 y la otra de 1986 de perfil.
La tercera ya se ha publicado en diferentes medios, cuando fue detenido e interrogado por la PGR en 1994.

1 comentario
  1. Felipe Piolín Gutiérrez dice

    Sergio, disculpa que te corrija; fue el 23 de marzo de 1994. (23).

Deja una respuesta